Ya tenemos las comuniones a la vuelta de la esquina y aprovechando el buen tiempo de esté pasado viernes y algunas flores que quedaban en los almendros de la Quinta de los Molinos, hemos hecho la primera sesión de pre-comunión de la temporada.

Sabéis que yo principalmente realizo las comuniones en exteriores y siempre y exclusivamente al atardecer, como ya os conté en otro artículo del blog.

Mis lugares favoritos son el parque el Capricho, La Quinta de los Molinos y Boadilla del Monte con su Palacio y el Monte.

Estos tres lugares, aparte de ser preciosos, son muy especiales para mí. Yo de pequeña y joven vivía muy cerca del Capricho y de la Quinta de los Molinos y solía ir allí a menudo. Y ahora vivo en Boadilla desde hace 9 años y estoy enamorada de esté pueblo.

Os voy a contar un secreto, cuando yo hice la primera comunión, después de comer, fuimos a la Quinta de los Molinos a pasar la tarde y allí tengo mis fotos de comunión, que nada tienen que ver con las fotos que hacemos ahora. Algún día, cuando pierda la vergüenza, a lo mejor me atrevo a colgar en las redes sociales alguna de aquellas fotos, para que podáis comparar. Tengo que reconocer que las fotos de ahora son una maravilla, pero mis fotos de comunión tienen un encanto especial, aunque las imágenes estén borrosas y no sean de buena calidad.

Siempre os recomiendo hacer las sesiones de fotos entre diario, porque estos lugares están muy concurridos de público paseando y haciéndose fotos, sobretodo en está  época del año, la primavera. La mayoría de familias prefieren los fines de semana porque no trabajan, y yo lo comprendo, pero a veces compensa hacer un esfuerzo, porque cuando hacemos la sesión de comunión entre semana, todo fluye mejor y mas relajado.